
El Ocaso de
Nunca se ha tenido tiempo para pensar correctamente en algo que importe de verdad. Todas las veces que una persona ha intentado indagar sobre algún tema relevante, no se ha conseguido más que llegar a conclusiones predecibles y a medio camino de la verdad última.
Es que ese mismo es el tema en cuestión. Nadie posee la verdad última. Solamente la posee el que ha sufrido más en la vida, quien ha cometido mayor cantidad de pecados capitales, quien menos usa su mente y su alma, o bien, no posee ni alma, mente ni cuerpo. Quien es el ser mas aborrecible de
Se podría decir que es imposible no pensar, ya que si no el cuerpo no funcionaría ni existiría la escritura. Pero….lo que trato de decir es que razonando que pensar es para perdedores, entonces, TODO lo existente en la existencia y no existencia misma de las cosas, es UNA PÉRDIDA.
Queda entonces entendido, que la realidad última es el olvido, la desaparición, el Apocalipsis; la realidad oculta y final tras todo lo concebible para la mente humana, es EL VACÍO y
Si bien, sin el concepto de luz no podría haber oscuridad, hay que saber también que ningún resplandor es eterno, ya que necesita de energía para poder ser luz, y ninguna fuente de energía en el universo es eterna. El vacío y la nada SÍ poseen la cualidad de ETERNOS, ya que no precisan de energía ni actividad para existir, si no mas bien
Es verdad que muchas veces la energía se vuelve a regenerar, pero…..sabemos muy bien que en un momento todo eso terminará, así como lo comprueban la extinción de especies animales, y la vida finita que tiene el sol, la preponderancia de la oscuridad en el universo, y las ínfimas posibilidades de vida orgánica en un planeta de una galaxia.
Con esto queda comprobado que la vida es tan solo un milagro que ocurre cada tanto. Pero eso no significa que siempre tendremos vida en el universo.
Entonces, en lo que a mí respecta, prefiero no pensar. Y solo sentir, pero no con el alma, ni con el cuerpo, sino con el sentir mismo: Una especie de pulsión aislada, una energía automática y pura, que tiene los días contados.
Actuar por puro envión, como lo es la imaginación, la cual no nace de la mente ni del cuerpo ni del alma, sino que existe por sí misma, en su propia realidad pasiva cuando aún no se ha revelado ante ella alguna imaginación activa.
Y la imaginación no se ubica más que en el ser. Un ser que no es cuerpo ni alma ni mente, y es puro ser. Un ser al cual tiene la capacidad de recibir imaginación, desde una REVELACIÓN , que procede nada mas que de OTRA IMAGINACIÓN, pero no de otro ser, sino de algo INDEFINIBLE Y DIVINO E INALCANZABLE
Es por todo esto y más, que hay que apreciar la vida y cada instante, cada segundo, COMO SI FUERA EL ÚLTIMO.
Y aunque estemos casi muriendo de dolor y enfermedades, aun así, es deber y obligación seguir insistiendo y combatiendo a las fuerzas del mal y el vacío.
Porque sabemos que todo lo valioso y hermoso en este universo es FINITO, entonces el deber es extender la vida lo más posible en calidad y cantidad.
Y para esto se necesita de uno la mayor confianza posible y usar todas nuestras fuerzas, porque el poder de la nada y el vacío son INFINITOS, y constituyen la verdad póstuma. Es una batalla que lamentable se va a perder…pero al menos, se puede perder CON HONOR y HONRA, EN BATALLA.
Y en el caso de que la humillación sea irreparable, entonces la solución es EL SUICIDIO, CON HONOR.
Pero solo en muy pocos casos la humillación es irrevocable. En casos cuando por ejemplo nuestra imaginación muere…..aparte de nuestro cuerpo, alma y mente….y solo nos queda la imaginación y bien está también muere…..y deja de recibir estímulos del mundo exterior y de
Pero aquí se comprende que ésta situación sería la situación más extrema e insoportable que un ser humano en la tierra haya tenido que pasar y por ende verse obligado a tomar la decisión del suicidio.
Igualmente mis palabras nacen desde la debilidad, crueldad y egoísmo más magno.
Desde el dolor y la enfermedad más insoportables.
Desde el pecado más puro.
¿Me arrepiento acaso de todo esto?
Sí.
Pero no puedo hacer gran cosa para evitarlo. El vacío y la nada son demasiado INFINITOS como para poder combatirlos de una manera significativa.
Tan solo ruego a DIOS, que no de fin a mi existencia tan pronto, que algún mínimo resplandor perdure al menos por un tiempo en mi. Que no me despierte de un día a otro en mi lecho de muerte, habiendo pasado solo 1 día entre ese día y hoy.
La aterradora naturaleza del conocimiento no le permite a uno otra alternativa que la de llegar a ser un guerrero. Ya cuando el conocimiento se convierte en algo que da miedo, el hombre también se da cuenta de que la muerte es la compañera inseparable que se sienta a su lado en el petate. Cada trocito de conocimiento que se vuelve poder tiene a la muerte como fuerza central. La muerte da el último toque, y lo que la muerte toca se vuelve en verdad poder.
ResponderSuprimirUn hombre que sigue los caminos de la brujería se enfrenta en cada recodo con la aniquilación inminente, y sin poder evitarlo se vuelve terriblemente consciente de su muerte. Sin la conciencia de la muerte no sería más que un hombre común envuelto en actos comunes. Carecería de la potencia necesaria, de la concentración necesaria que transforman en poder mágico nuestro tiempo ordinario sobre la tierra.
De ese modo, para ser un guerrero un hombre debe estar, antes que nada y con justa razón, terriblemente consciente de su propia muerte. Pero preocuparse por la muerte forzaría a cualquiera de nosotros a enfocar su propia persona, y eso es debilitante. De modo que lo otro que uno necesita para ser guerrero es el desapego. La idea de la muerte inminente, en vez de convertirse en obsesión, se convierte en indiferencia. Debes despegarte de todo… Sólo la idea de la muerte da al hombre el desapego suficiente…
Y así, con la conciencia de su muerte, con desapego y con el poder de sus decisiones, un guerrero arma su vida en forma estratégica. El conocimiento de su muerte lo guía y le da desapego y lujuria callada; el poder de sus decisiones definitivas le permite escoger sin lamentar, y lo que escoge es siempre estratégicamente lo mejor; así cumple con gusto y con eficiencia lujuriosa.
Cuando un hombre se porta de esa manera puede decirse con justicia que es un guerrero y que ha adquirido paciencia.
Su muerte se sienta junto a él en su petate, son amigos. Su muerte le aconseja, en formas misteriosas, cómo escoger, cómo vivir estratégicamente. Y el guerrero espera. Yo diría que el guerrero aprende sin apuro, porque sabe que está esperando su voluntad; y un día logra hacer algo que por lo común es imposible de ejecutar. A lo mejor ni siquiera advierte su acto extraordinario. Pero conforme sigue ejecutando actos imposibles, o siguen pasándole cosas imposibles, se da cuenta de que una especie de poder está surgiendo.
Somos hombres y nuestra suerte es aprender y ser arrojados a mundos nuevos, inconcebibles.
Ver es para hombres impecables. Templa tu espíritu, llega a ser un guerrero, aprende a ver, y entonces sabrás que no hay fin a los mundos nuevos para nuestra visión.
La vida, para un guerrero, es un ejercicio de estrategia.
Un guerrero… nunca está parado en el camino esperando las pedradas. Así corta al mínimo el chance de lo imprevisto. Lo que tú llamas accidentes son casi siempre muy fáciles de evitar, excepto para los tontos que viven por las puras.
Un guerrero nunca está ocioso ni tiene prisa.
… La muerte tiene dos etapas. La primera etapa es un oscurecimiento superficial. Pero la segunda es la verdadera etapa en que uno se encuentra con la muerte; es… un breve momento, después de la primera oscuridad, cuando hallamos que, de algún modo, somos otra vez nosotros mismos.
A la Muerte hay que darle pelea hasta en el último segundo de tu vida y no importa la enfermedad que tengas o el motivo por el cual estes luchando contra ella, lo impecable es librarle la pelea mas aguerrida y tremenda que le puedas dar, a sabiendas que todos vamos a perder esa batalla, la estrategia está en pelear contra ella incluso en el ultimo aliento, eso es ser un guerrero, eso es tener honor.
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