domingo 13 de junio de 2010

Cartas a la srita D.W. (fragmento)





Carta a la srita D.W


[...]Un problema grave son las orquídeas.
No me gusta mucho como quedan en el jardín.
Aunque pensándolo bien...ahora han florecido
bastante bien a pesar de todo...

He estado pensando bastante sobre el terror
que estoy teniendo ante la aparición de una
zumbante abeja.
No me atrevo a hacerle daño alguno y menos
que me atrevo a moverme un centímetro
cuando aparece una, pues tengo pánico de que
me pique!
Ni me imagino el daño que deben causar esos
bichitos endemoniados.

Lo que más me molesta y me preocupa terriblemente
son los intensos dolores de cabeza.
¡Los tengo por cualquier motivo!
Ayer me acosté temprano, y luego me levanté a horario
normal, y luego escuché unos ruidos intensos molestos
que venían desde el exterior, durante un rato, ¡y luego
comencé a tener dolores de cabeza por no se cuanto tiempo!
Sobretodo si me acuesto un poquitito mas tarde de lo habitual,
que es enseguida luego de la cena, entonces me duele la cabeza
todo el día siguiente de una manera tan atroz que no
puedo hacer otra cosa mas que dormir y decir " ay mi cabeza ,
ay mi pobre cabeza "

Y hasta ahora no he encontrado solución aparente para este
problema...

Pero creo que se lo llama " Hipersensibilidad ante el más minúsculo estímulo del mundo exterior "

¿Qué opina usted srita. W
?


Un afectuoso saludo.

G.C.

Carta al señor G.C.

Estimado señor G., he estado pensando sobre lo que usted marcó como “hipersensibilidad ante el más minúsculo estímulo del mundo exterior “.

Y la realidad es que creo que ambos sufrimos de ello, pero yo no se qué es lo que a usted le sucede tan atroz que agobia su mente de esa manera tan terrible.

Usted me ha contado que, antes de consumir esas grandes cantidades de opio que consume, sufría de raptos de llanto, melancolía, tristeza, rabia, odio, sensibilidad exacerbada, maldad creciente; sentía que su mente comenzaba a crear y sentir millones y cuantas millones de ideas e imágenes y pensares, y que todo sucedía a una velocidad tan magnifica que usted no podía controlarse y decidía encerrarse en su propia alcoba, y que solo el opio le quitaba todo aquello.

Bueno entonces le recomiendo, nunca deje el opio. La vida es dura y usted elige si vivirla o dejarse morir.

¿Recuerda usted como era dejarse morir? Uno nunca muere de esa manera, y luego se arrepiente de haber tomado esa cobarde decisión.

Aférrese usted a Dios y se salvará.

Se que todo es trabajoso y monótono, ¿pero acaso la vía del demonio que solo trae muerte es más satisfactoria?

Piénselo bien.

Un afectuoso saludo.

D.W.

2ª carta a la srita D.W.

Estimada srita D.W. , me temo que debo expresar algunas ideas que han estado causándome esta jaqueca tan intensa. Porque, el problema es que yo, guardo todo mi resentimiento para mis adentros, y ya hace aproximadamente medio año que sucede esto, y sucede que siento algo como que mi cuerpo fuese a estallar.

No se si es que usted llega a entenderme, srita W.

Pero, es como si tuviera la necesidad de tomar un arma cortante, como una de aquellas hachas para cortar leña, y simplemente, ir caminando por el bosque, de una manera ululante y desesperado por dentro, pero tranquilo y silencioso como una brisa, por fuera, hasta encontrarme con alguna casa vecina, y alguna personilla descuidada, y usted sabe, sorprenderla por la espalda, y decapitarla.

No se porqué siento una gran necesidad por tomar una cabeza humana, mejor si es de una estúpida mujer sin sentido, como alguna sirvienta o algo así.

Y luego, bueno, no creo que nadie la extrañe, tan solo era una sirvienta.

¿UD se pregunta que haría yo con la cabeza? Bueno, eso no lo se bien….es mi trofeo. Pero es una cabeza inmunda. De una personilla insignificante.

Creo que la dejaría clavada en algún poste en alguna alta colina, para que los cuervos la descarnen. Allí nadie la encontrará.

Y en cuanto al asesinato, ¿alguien dudaría de mi? ¡Un evirato tan apreciado por la corte, y por el público y por sus tan nobles alumnos!

Nadie creería jamás que un señor que carece de las cualidades físicas que hacen a un hombre, un hombre, y que en general es visto como alguien que también carece de las cualidades emocionales que hacen a un hombre….y lo ven mas bien como a un niño, nadie creerá jamás que alguien como yo, il grandissimo G. , podría enajenar completamente y cometer un acto de maldad pura...

Es realmente algo como para pensarlo profundamente.

Espero que pueda confiar en usted srita W.

Sé que no le va a contar a las autoridades de mis ideas. Se que usted me aprecia. Y se cuanto lo hace. Así que confío plenamente en usted; en que puedo contarle todas mis pesadillas y sueños, y todas mis fantasías y todas mis alucinaciones.

Ya que todo el mundo piensa que solo soy “El gran castrato G C.” , pero me temo que soy mucho más, o mucho menos que eso.

Lamentablemente transito este tipo de raptos de ira , y pesadillas diurnas.

Nadie sabe de ello, más que mi madre y mis hermanos. También se lo he contado a un abad que veo en secreto, ya que la iglesia no tomaría nada bien que yo no esté pleno para ellos, ya que estoy a su servicio. Aunque claro, no me permiten casarme.

Pero por supuesto al abad no le cuento de estas pesadillas, obviamente!! Si no me encarcelarían! Al abad tan solo le cuento que no me siento bien, y a mi familia, bueno cuando me duele la cabeza tengo mal humor, algo que nadie en la vida pública conoce de mi.

Pero créame srita B., usted es en la única que puedo confiar.

Porque Dios nos ha dotado de una inteligencia superior a las demás personas.

Y creo que el demonio ha tocado a nuestras puertas muy temprano, pero, así como el demonio lo ha hecho, también Dios nos ha iluminado, entonces poseemos una sabiduría superior.

¿Y qué es lo que viene luego de la ira?

La tristeza…el deseo de terminar con todo. La creencia en nada. El vacío puro.

Una sensación mórbida….

He esperado demasiado tiempo para poder expresarme de esta manera…pero realmente lo necesitaba.

Todo el mundo cree que por ser un “evirato” no poseo ningún tipo de deseo u tipo de resquemor. Pero yo fui despojado de mi hombría cuando niño. Pero tan solo de mi hombría en sentido físico práctico parcial. Más no en todos los demás sentidos que puedan existir, yo creo que sigo siendo un hombre. Por mas que todos crean que soy tan solo un niñato imberbe de 26 otoños.

Si bien ahora siento ganas de llorar por no ser un hombre completo y real….

Tampoco me siento avergonzado por ser un evirato.

En tiempos de la antigüedad, los eviratos comandábamos ejércitos enteros en la antigua Persia , Arabia y china. Por no decir también que ejercíamos altos puestos políticos en la antigua Roma.

Por supuesto que hasta una mujer corajuda podía ser tan mejor guerrera que uno de los nuestros, pero, nosotros somos mas altos y si poseemos buena salud, creo que una damisela no se nos compara.

Aunque por otro lado…poseo un gran desprecio por los hombres enteros.

Ellos creen que son tan interesantes con su joven honradez y sus egos ridículos.

En fin, eso es todo creo srita W.

Espero que no se haya aterrado por todo esto. Pero asÍ es, no soy Dios, soy humano, más que humano.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada